|
|
|
Nuestros Hijos Ayudando a los hijos a aprender acerca de la vida
A veces la mejor manera de ayudar a su hijo es no hacer nada y hacerse a un lado, permitiendo que las consecuencias naturales sean las que provean la enseñanza. Probablemente usted haya aprendido también varias cosas a través de consecuencias naturales. Tal vez más de las que quisiera admitir, como: • Guardar el recibo de lo que compra en caso de que necesite regresarlo a la tienda • Detenerse a ponerle gasolina al auto cuando esta el tanque vacío aunque ya vaya tarde al trabajo • No olvidarse de regar las plantas • No lavar lo rojo con la ropa blanca Las consecuencias naturales permiten que la vida provea su propia lección sin necesidad de intervención. Cuando un padre se mantiene fuera del problema y no hace comentarios o los mantiene al mínimo, el hijo tiene la oportunidad de aprender de la vida. En la Biblia, en Mateo 14, Pedro experimentó la consecuencia natural de la falta de fe cuando se bajó del barco. Aún así, cuando se empezó a hundir, ahí estaba Jesús para ayudarlo. Jesús también permitió que Pedro cometiera el error de negarlo tres veces. No hizo falta regaños o sermones, bastó sólo una mirada de los ojos de Jesús para que Pedro se llenara de remordimiento. Muchas veces en los evangelios, Jesús permitió que la vida fuera la maestra, y el tomó el papel de consejero o de guía. Las consecuencias naturales a menudo suceden antes de que nosotros, como padres, sepamos de ellas. Un niño de cuatro años que sale a jugar con camisa de cuello de tortuga en un día soleado, aprende rápidamente su lección. El niño de seis años que decide no comer bien a la hora de la merienda por irse a jugar, más tarde sentirá apetito. La niña de diez años que gastó todo su dinero en una sola cosa, ahora desea no haberlo hecho. Cada una de estas experiencias puede ser una oportunidad de aprendizaje si el padre responde sabiamente. La pregunta ahora es: ¿cómo vamos a responder? Estas oportunidades podrían resultar muy tentadoras para que los padres condenen, regañen o hagan sentir mal a sus hijos. Cuando usted identifique estas situaciones, dése cuenta que son excelentes oportunidades para mantenerse cerca, expresar empatía y ayudar a su hijo a aprender habilidades para resolver problemas. H&F
|
|
|